viernes, 15 de marzo de 2013

Contagio Emocional


Las emociones positivas o negativas que sentimos pueden ser transmitidas de una a otra persona, aseguran diferentes estudiosos de la conducta humana, entre ellos Daniel Goleman en su libro “Inteligencia emocional”.  
La sicóloga y terapeuta Lourdes Henríquez se suma a la corriente de que lograr un buen día o tener un mal día va a depender de cuán sensible seamos, de ahí que las personas muy sensibles con tan solo ver un niño llorar o un anciano pidiendo en la calle le será suficiente para llevarle una carga de tristeza, mientras que no pasa igual con quienes son menos sensibles, quienes pueden salir ilesos aún estando envueltos en la situación más deprimente, incluso frente a la muerte.
Ferran Ramón-Cortes llama a tomar conciencia de que las sensaciones que transmitimos pueden formar nuestras relaciones y nuestras vidas. 
El afirma que quienes comparten espacios de relación, ya sea en el trabajo o en la vida personal, terminan por compartir estados de animo y sentimientos, los cuales, según afirma Sebastian Serrano, “saltan de una mente a otra como si nada”, de ahí que muchas veces no podemos explicarnos porqué estamos tan eufóricos o tan molestos, o que nos descubramos diciendo que hemos tenido un pésimo día o por el contrario uno excelente.
Es vital revisar nuestras energías y las de nuestro entorno, sin lugar a dudas que hay personas que de manera automática las descartamos porque sentimos que nos roban nuestra energía, en cambio hay otras que nos suman y las queremos tener cerca.
  Es fundamental preguntarnos ¿de qué tipo soy yo?, ¿soy un vampiro de energía? o como le gusta decir a Lourdes Henríquez, ¿soy un pacificador social?  Hoy es un buen día para identificar qué es lo que transmitimos y para aprender a tratar esos individuos que nos agotan en cada ocasión.